Una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) es una forma de constituir una empresa que combina características de las sociedades anónimas y las sociedades de responsabilidad limitada. La SAS es una empresa que tiene personalidad jurídica propia y se compone de accionistas que poseen acciones, las cuales representan una parte del capital social de la empresa. La principal característica de la SAS es su flexibilidad, ya que ofrece a los accionistas la posibilidad de adaptar la estructura y funcionamiento de la empresa a sus necesidades y objetivos específicos, siempre y cuando se respeten los límites establecidos por la ley. En Ecuador, la SAS es una alternativa popular para la creación de empresas, especialmente para emprendedores y pequeñas y medianas empresas.